Explantación Mamaria
Te acompañamos en la decisión de retirar tus implantes para cerrar una etapa. Un procedimiento enfocado en la salud y la estética, diseñado para reconstruir tu tejido y devolverte la tranquilidad con un resultado armónico.
Salud y Bienestar
Escuchar a tu Cuerpo, Cerrar Ciclos
La decisión de retirar los implantes es tan válida como la de ponerlos. Ya sea por motivos de salud (síntomas asociados), por cambios en tu estilo de vida o simplemente porque deseas volver a tu naturalidad, en mi consulta encontrarás un espacio seguro y libre de juicios. Mi enfoque no es solo retirar el implante, sino reconstruir el seno utilizando tus propios tejidos (pexia o lipotransferencia) para que el resultado sea estético y te sientas cómoda con tu nueva imagen.
¿Cómo es el procedimiento?
Escuchamos tus razones y evaluamos el estado de los implantes y la cápsula mediante exámenes previos. Definimos si es necesario solo el retiro o si combinaremos con levantamiento (pexia) o relleno con grasa propia.
En quirófano, realizamos la extracción del implante. Si el caso lo requiere (por salud o contractura), retiramos también la cápsula que lo rodea (capsulectomía) para asegurar una limpieza total del tejido.
Una vez retirado el volumen, remodelamos el tejido mamario restante. A menudo realizamos una pexia (levantamiento) para ajustar la piel sobrante y devolverle una forma redondeada y firme al seno, evitando que quede “vacío”.
Suturamos con técnica estética y dejamos, si es necesario, drenajes por unos días. Iniciamos el acompañamiento para que te adaptes física y emocionalmente a tu nuevo cambio.
Recomendaciones para tu bienestar
Antes de la cirugía:
Puede ser necesaria una resonancia magnética o ecografía de alta resolución para ver el estado exacto de los implantes y la cápsula.
Entender que habrá un cambio de volumen y forma.
Exámenes de laboratorio completos y suspensión de anticoagulantes o suplementos 15 días antes.
Después de la cirugía:
Es muy común dejar drenajes en este procedimiento para evitar acumulación de líquidos (seromas); su cuidado es sencillo y temporal (3 a 5 días usualmente).
Usar el brasier postquirúrgico día y noche durante el primer mes para ayudar a que la piel se retraiga y se adapte al nuevo volumen.
Evitar esfuerzos con los brazos y no conducir durante las primeras 2 a 3 semanas.
La forma definitiva del seno tarda unos meses en asentarse mientras la piel se retrae; te acompañaremos en todo ese proceso de adaptación.