Rejuvenecimiento de la Mirada
Un abordaje integral para eliminar la apariencia de cansancio. Combinamos la cirugía de párpados (blefaroplastia) con la elevación de cejas para devolver la luz a tus ojos y lograr una expresión fresca y descansada.
Frescura y Luz
Una Mirada que Refleja tu Energía
Los ojos son lo primero que notamos al comunicarnos. Con el tiempo, la caída de las cejas o el exceso de piel en los párpados pueden darte una apariencia triste o agotada que no corresponde con cómo te sientes realmente. Este procedimiento no busca cambiar la forma de tus ojos, sino despejar tu mirada. Al reposicionar las cejas y tratar los párpados, “abrimos” el marco de tu rostro para que te veas más despierta, vital y rejuvenecida de manera natural.
¿Cómo es el procedimiento?
Evaluamos si tu “mirada cansada” se debe a bolsas grasas, exceso de piel o al descenso de la ceja. Diseñamos un plan que puede incluir blefaroplastia superior, inferior y/o pexia (elevación) de cejas.
Elevamos sutilmente la cola de la ceja para despejar tu mirada y refrescar el tercio superior. Simultáneamente, tratamos el exceso de piel y las bolsas grasas, dejando una cicatriz levemente perceptible.
Tratamos las “bolsas” inferiores para eliminar el aspecto hinchado sí es necesario resecamos piel devolviendo la luz y el descanso a tus ojos.
Es una cirugía ambulatoria. Saldrás con cintas protectoras muy discretas. La inflamación es normal los primeros días, pero la recuperación visual es rápida.
Recomendaciones para tu bienestar
Antes de la cirugía:
Si usas gotas para ojos secos o tienes condiciones oftalmológicas, infórmanos previamente.
Asistir a la cirugía con el rostro totalmente limpio, sin rastro de maquillaje ni pestañas postizas.
Informar sobre el consumo de anticoagulantes y suspender 15 días antes suplementos como Omega 3, Vitamina E, Ajo, Ginkgo biloba, para evitar morados excesivos.
Después de la cirugía:
Aplicar compresas frías (hielo indirecto) constantemente durante las primeras 48 horas es el secreto para desinflamar rápido.
Usar gafas de sol oscuras al salir durante el primer mes para proteger la piel sensible y evitar que el sol manche los hematomas.
Utilizar las gotas oftálmicas (lágrimas artificiales) que te recetaremos para evitar la resequedad ocular.
Dormir con la cabecera elevada (dos o tres almohadas) las primeras noches para reducir la hinchazón de los párpados al amanecer.