Mamoplastia de Reducción
Aliviamos el peso excesivo y remodelamos tus senos para recuperar una posición firme y cómoda. Un procedimiento que combina la salud física con la armonía estética, devolviéndote la libertad de movimiento.
Salud y Estética
Libertad y Ligereza en tu Cuerpo
El volumen excesivo de los senos no es solo una cuestión de apariencia; a menudo afecta tu postura, limita tu actividad física y genera dolor de espalda o cuello. La mamoplastia de reducción es una cirugía transformadora en el sentido más funcional: eliminamos el exceso de tejido y piel para crear un seno más ligero, proporcional a tu cuerpo y con una forma más joven. El objetivo es que sientas un alivio inmediato y te reencuentres con una silueta que te haga sentir ágil y segura.
¿Cómo es el procedimiento?
Antes de entrar a quirófano, realizamos un marcaje minucioso sobre tu piel. Diseñamos la nueva posición de la areola y calculamos la cantidad de tejido a retirar para asegurar simetría y proporción.
Retiramos el exceso de grasa, tejido glandular y piel. No solo “quitamos” volumen, sino que esculpimos el tejido restante para darle una forma redondeada y estéticamente agradable.
Al reducir el tamaño, también elevamos el complejo areola-pezón a su posición ideal, corrigiendo la caída (ptosis) que suele acompañar al volumen excesivo.
Realizamos suturas por planos para reducir la tensión en la piel y favorecer una cicatrización lo más fina posible.
Recomendaciones para tu bienestar
Antes de la cirugía:
Es indispensable tener una mamografía o ecografía reciente para descartar cualquier patología en el tejido mamario.
El tabaco es el enemigo número uno de la cicatrización en esta cirugía. Debes suspenderlo totalmente al menos 4 semanas antes.
Mantener la piel del seno hidratada para mejorar su elasticidad.
Después de la cirugía:
Uso continuo (día y noche) durante un mes para sostener los tejidos en su nueva posición mientras sanan.
Mantener las incisiones limpias y secas. Te indicaremos cómo realizar las curaciones sencillas en casa.
No levantar los brazos por encima de los hombros ni cargar objetos pesados durante las primeras 3 a 4 semanas.
Dormir boca arriba para evitar presión sobre los senos durante el primer mes.